Llevó A Su Esposa A La Última Sesión De Quimioterapia; Sin Embargo, Ella Nunca Pensó Lo Que Sucedería

Alissa Bousquet estaba en la última sesión de quimioterapia y su marido Brad quería hacer algo especial para celebrar. Cuando ella se sentó y esperó que terminara su tratamiento, llega una sorpresa por la esquina de la sala del hospital. Sin embargo, lo que empezaba como un gesto pequeño y conmovedor por parte de su marido, se convirtió en una acción que dejó a todos los pacientes con lágrimas.

Esta historia inspiradora se inició por una razón sencilla: Brad y Alissa viven en un pequeño pueblo. El problema para algunas personas de vivir en un pequeño pueblo es que todos se conocen (casi siempre). Sin embargo, cuando necesitas ayuda, no hay otro lugar donde preferirías estar.

La familia Bousquet descubrió que la mejor fortaleza puede proceder incluso de las comunidades más pequeñas. Cuando Brad contactó a la pequeña ciudad de Oakland, Nebraska, por ayuda, muchos de sus 1244 habitantes estaban ansiosos por ayudar.

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Después de todo, la familia de los seis ha vivido felizmente por años en la ciudad de Oakland, alrededor de una hora de Omaha. Pero en diciembre de 2015, el mundo se les vino encima cuando Alissa recibió la devastadora noticia.

Sucedió porque cuando Alissa tenía 40 años, se realizó una mamografía de rutina. Por desgracia, fue en ese momento cuando descubrió que tenía cáncer de mama en etapa uno. El diagnóstico fue aún más estremecedor porque Alissa no contaba con un historial familiar de la enfermedad y no revelaba ningún síntoma. De hecho, Alissa tuvo suerte de que se lo detectaran.

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Por desgracia, alrededor de una de cada ocho mujeres estadounidenses tienen cáncer de mama en algún punto de sus vidas. Sin embargo, una detección temprana puede tener un gran impacto en el diagnóstico. Si bien las noticias fueron dolorosas, la familia permaneció positiva y estaban un tanto tranquilos al saber que el cáncer fue detectado con anticipación.

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Sin embargo, las estadísticas demuestran que las mujeres estadounidenses tienen una gran probabilidad de morir por cáncer de mama que cualquier otra enfermedad, con la única excepción del cáncer de pulmón. Aunque si hay una buena noticia, las tasas de mortalidad por cáncer de mama han disminuido durante los últimos 25 años. En parte, esto es gracias a la detección temprana, ya que los procedimientos de los exámenes y la concienciación del tema han aumentado.

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Por supuesto, en los meses después del diagnóstico de Alissa, su familia y amigos la apoyaron. De hecho, en enero, Brad posteó en Facebook de forma desafiante: “es hora de patear el trasero del cáncer. ¡Recuérdalo Alissa!”. Luego de los siguientes seis meses, Alissa realizó un tratamiento periódico en el Centro de Cáncer Metodista Estabrook en Omaha.

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Para empezar, Alissa se realizó dos tumorectomías para eliminar el tejido canceroso de la mama. Luego, al continuar por un periodo de recuperación de cuatro semanas, tuvo que soportar un tratamiento de quimioterapia de seis sesiones. La última sesión tenía como fecha el 23 de junio de 2016.

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Pero Brad estaba sorprendido de la valentía de su esposa por realizar a menudo este tratamiento extenuante. “Me ha sorprendido su fortaleza, coraje y actitud positiva”, escribió en Facebook. “Quiero hacer algo especial… para mostrarle el tremendo amor y apoyo”.

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Fue este plan que evolucionó lentamente para enmarcar la ocasión. Lo que comenzó como un simple mensaje de texto entre unos cuantos amigos y miembros de la familia, terminó en un gesto masivo que incluso hasta extraños se conmovieron. “Mandé un mensaje en secreto a varios amigos de Alissa y familiares”, Brad contaba en Facebook. “Les pedí que me ayudaran a sorprenderla con una lluvia de rosas”.

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Primero, Brad contactó a una florería local. No tenía en mente sólo un buqué para celebrar. No, el plan de Brad era el siguiente: que la gente comprara una rosa con una donación de diez dólares. Luego, no sólo Alissa recibiría las rosas, sino que una entidad benéfica contra el cáncer se beneficiaría de los ingresos obtenidos.

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Tan pronto cuando Alissa terminaba de hablar con su marido durante su última sesión de quimioterapia, recibió una gran sorpresa. ¿Qué sucedió? Entraron sus dos hijas jóvenes con cuatro de sus mejores amigos con no tan sólo un par de buqués de regalo. No, Alissa recibió literalmente cientos de rosas de colores.

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Resultó que la florería estaba sobrepasada con tantos pedidos. De hecho, cuando se corrió la voz sobre el plan de Brad, los negocios locales estaban repletos con pedidos. Las ventas sobrepasaron la marca de los cientos y obtuvieron más de 300. Después de que se habían pedido 500 rosas, Brad le pidió a la florería bombardeada que dejara de tomar pedidos.

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Por lo que un total de 170 familias pidieron 500 rosas en nombre de Alissa. Además, la comunidad recaudó más de 4500 dólares para el centro de investigación contra el cáncer Susan G. Komen. Alissa estaba visiblemente estupefacta y repetía “¡Santo cielo!” al ver como recibía una caja tras otra.

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Pero, ¿qué se hace con 500 rosas? Brad y Alissa decidieron compartir la felicidad con otros pacientes de cáncer que estaban en tratamiento de quimioterapia ese mismo día. Luego decidieron repartir las flores entre otros pacientes.

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Junto con las flores, los pacientes recibieron una nota especial de la familia Bousquet. Decía: “A mi familia le encantaría darte un regalo de rosas. Ojalá que éste agregue felicidad a tu día”. Y la carta relataba lo que la comunidad logró.

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La nota seguía: “Sé muy bien lo que las familias enfrentan cuando tienen a un ser querido con cáncer. Si hay algo que he aprendido en este viaje es que el apoyo de los amigos y la familia es impagable”.

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Terminaba con: “Estas rosas son un pequeño apoyo de nuestra familia para la suya”. Brad relató más tarde que uno de los momentos favoritos del día fue ser testigo de las lágrimas de felicidad de los pacientes cuando aceptaban este regalo especial.

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Sin embargo, la lucha de Alissa aún no termina, ya que debe realizarse más operaciones. Pero los Bousquets siguen “pateando el trasero del cáncer con gran actitud”. Esperan que acabe con el cáncer a fin de año.

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